Biblioteca Popular José A. Guisasola

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Cuento» El enanito y las siete Blancanieves, de María Elena Walsh


En una casita del bosque de Gulubú, estaban sentadas siete chicas escuchando la radio.

Eran las siete hijas del jardinero Nieves. Por la radio cantaba el grillo Canuto.

—¡Qué bien canta este grillo! —suspiraron las siete señoritas embelesadas—, ¿dónde habrá estudiado canto?

Cuando el grillo Canuto terminó, entre grandes aplausos, contó que había estudiado canto en la escuela del profesor enanito Carozo.

En cuanto oyeron esto, las siete chicas de Nieves salieron disparando por el bosque.

Preguntaron a todo bicho viviente, pero nadie supo informarles dónde quedaba la dichosa escuela.

Hasta que se encontraron con el sapo Ceferino –un sapo muy sabio–, que estaba leyendo el diario al revés.

Le preguntaron:

—¿Usted no sabe, señor Sapo Ceferino, dónde queda la escuela del profesor enanito Carozo?

Y el sapo les contestó sabiamente:

—Guau.

Así informadas, salieron corriendo hasta que en una esquina del bosque encontraron un cartel que decía:

ESCUELA VIRUELA DE PICOPICOTUELA
DEL PROFESOR ENANITO CAROZO


Allí estaba el profesor sentado detrás de su escritorio que, como todo el mundo sabe, era un hongo.

—¡Queremos estudiar en su escuela! —gritaron todas al mismo tiempo—, ¡queremos que nos enseñe a cantar como el grillo Canuto!

El profesor se asustó mucho y trató de explicarles que en su escuela sólo había alumnos chiquitos: grillos que estudiaban canto, arañas que estudiaban tejido, ranas que aprendían natación.

Pero ellas insistieron tanto que fue inútil que el profesor enanito Carozo les dijera que era peligroso inscribirlas porque en cualquier momento podían pisar a los alumnos.

Las chicas prometieron caminar con las manos para no pisarlos, y el profesor se decidió por fin a inscribirlas.

Sacó un lápiz y un montón de papelitos, papeletas, papelotes y papelones, y les preguntó:

—¿Nombre?

—Blancarucha.

—¿Apellido?

—Nieves.

—¿Profesión?

—Señorita.

—¿Nombre?

—Blancachofa.

—¿Apellido?

—Nieves.

—¿Profesión?

—Señorita.

Y así anotó a las restantes, que se llamaban: Blancarita, Blancarota, Blancarina, Blancarufa y Blancatula Nieves.

Ya iba a empezar la clase de canto, cuando de atrás de un árbol salió el inspector de escuelas del bosque de Gulubú, que también era enanito pero más grande, es decir, enanote.

—¿Qué es esto? —rugió el inspector.

El profesor Carozo se cayó sentado del susto y sólo atinó a tartamudear:

—S... s... son las... se.... señoritas de Nieves, señor inspector.

—¡Venimos a aprender a cantar como el grillo Canuto! —dijeron las siete al mismo tiempo.

El inspector sacó un librote de adentro de su gorro, lo abrió y empezó a hojear.

—Esto no puede ser —dijo—. El reglamento de escuelas de Gulubú dice que no puede haber un enanito y siete Blancanieves. Imposible. Voy a cerrar la escuela.

—Pe... pero, se... señor inspector —tartamudeaba Carozo.

—Nada de peros. ¿Dónde se ha visto? La aritmética y la historia nos enseñan que puede haber una Blancanieves y siete enanitos, pero jamás, réquete jamás más, un solo enanito y siete Blancanieves.

Las chicas se pusieron a llorar, el profesor a protestar, y todos los alumnos a hacer un bochinche impresionante.

Porque a todos les gustaban las siete hijas del jardinero Nieves, tan limpitas y con trenzas.

Tanto chillaron todos, que el sapo Ceferino –la persona más sabia del bosque– los oyó, dobló el diario, guardó los lentes, apagó la pipa y allá se fue a ver qué pasaba.

En cuanto llegó el sapo Ceferino, le propusieron ser juez de tan complicado asunto.

—¿Le parece justo, señor sapo Ceferino, que me cierren la escuela porque la aritmética y la historia dicen que no puede haber un enanito y siete Blancanieves? —preguntó el profesor Carozo haciendo pucheros.

El sapo Ceferino se rascó la cabezota, meditó durante 14 segundos y 35 minutos, y luego les contestó sabiamente.

—Guau.

Ante tan sabia declaración, el enanote inspector no pudo decir ni mu. Manoseó un poco su librote, se acomodó el gorro y dijo nerviosamente:

—No puede ser. El reglamento de escuelas de Gulubú dice además que esta escuela es para grillos, ranas, arañas solteras y otras personas chiquitas, pero no para siete Blancanieves grandes. ¡Eso jamás, réquete jamás más lo permitiré!

Pero el sapo Ceferino le replicó sabiamente diciendo:

—Guau.

Y como el sapo Ceferino era la persona más sabia del bosque. El inspector ya no le pudo discutir más.

No tuvo más remedio que cerrar su librote, guardarlo bajo el gorro y desaparecer furioso detrás de su árbol.

Blancarucha, Blancachofa, Blancarita, Blancarota, Blancarina, Blancarufa y Blancatula Nieves aprendieron muy pronto a cantar como el grillo Canuto.

Todos los domingos, por la radio de Gulubú, canta el coro de las siete Blancanieves, dirigido por el profesor enanito Carozo.

Su repertorio está compuesto de zambas cuya hermosa letra dice así:

Criquiti criquiti cric...

Y valses, cuya hermosa letra dice así:

Chipiti chipiti chip...

Y rancheritas, cuya hermosa letra dice así:

Plimpiti plimpiti plimp...

Por eso, si ustedes alguna vez encuentran detrás de un árbol o detrás de cualquier cosa, a un inspector enanote y sabihondo que les dice que no es posible que existan un enanito y siete Blancanieves, o que no es posible que exista cualquier otra cosa linda, ustedes pueden contestarle:

—Sí señor, existe, en el bosque de Gulubú.

O si no, respondan sabiamente, como el sapo Ceferino:

—Guau.

Y así termina, en jueves,
el cuento del enanito
y las siete Blancanieves.




FIN

María Elena Walsh
© Herederos de María Elena Walsh
c/o Schavelzon Graham Agencia Literaria
www.schavelzongraham.com
Cuentopos de Gulubú / María Elena WALSH
Ilustraciones: Sandra Lavandeira
Editorial: ALFAGUARA
A partir de 7 años



Contenido:

• Murrungato del zapato
La Plapla
Historia de una princesa, su papá y el Príncipe Kinoto Fukasuka
El enanito y las siete Blancanieves
• Capítulo 128
• Don Fresquete
Y aquí se cuenta la maravillosa historia del Gatopato y la Princesa Monilda
• Piu piripiú
• Y aquí me pongo a contar un cuento polar
• Martín Pescador y el delfín domador
• Capítulo 3
• El paquete de Osofete
La luna y la vaca
• La regadera misteriosa
• Papalina, la tortuga con verruga
• Historia del domingo siete
• La obra de María Elena Walsh



Visto y leído en:

Los cuentos de la Tía Berta
http://loscuentosdelatiaberta.blogspot.com/p/el-enanito-y-las-siete-blancanieves.html

Rincón Infantil – Biblioteca Urquiza
https://rinconinfantilrio3.wordpress.com/2016/08/22/el-enanito-y-las-siete-blancanieves-maria-elena-walsh/

TOMI DIGITAL
https://tomi.digital/es/10636/un-enanito-y-siete-blancanieves-de-maria-elena-walsh



Tacirupeca - Caperucita,
de Beatriz Ferro


(Al derecho
o al revés,
una niña
había una vez.)

Este es un cuento contado
completamente al revés.
Al principio digo Fin
y al final, Había una vez.

¡Fin! Los buenos cazadores
salvan a Caperucita.
¡Ese lobo y su costumbre
de comerse a las visitas!

“¡Qué boca tan grande tienes!”
“Para comerte mejor…”
“¡Qué orejas exageradas!”
Esto va de mal en peor.

El lobo se ha disfrazado
con bata y cofia amarilla.
Caperucita hace un ramo
de flores de manzanilla.

A la abuelita le lleva
queso, dulce y pan francés.
Por los caminos del bosque
una niña había una vez…


© Beatriz Ferro

En: Versos que no muerden (¿o sí?), de Beatriz Ferro | Editorial Estrada



Visto y leído en:



El carretel de lecturas 1. Libro del alumno
https://issuu.com/edelvives.arg/docs/103139_el_carretel_de_lecturas_1_li/29
Versos que no muerden (¿o sí?) (Biblioteca Beatriz Ferro) Beatriz Ferro | Ilustraciones: Matías Acosta
Colección: Azulejitos- Editorial Estrada

CRECER EN POESÍA - PIEDRA LIBRE
Poemas para nivel inicial y primer ciclo del nivel primario
Ministerio de Educación de la Nación - Plan Nacional de Lectura 2015

Voces de infancia - Poesía argentina para los chicos
María de los Ángeles Serrano (Compilador) - Eleonora Arroyo (Ilustrador)
Colección: Los Libros de Boris - Ediciones Colihue



Caperucita y el lobo,
de Sol Silvestre


Se me cayó ayer un libro,
y entonces se me escaparon
los personajes del cuento
preferido de mi hermano.
Caperucita corría
con su canasta asustada
y el lobo la perseguía
sin darse cuenta de nada
¡Qué berrinche se agarraron
cuando a los dos atrapé!
Dentro del cuento los puse
y el libro pronto cerré.


© Sol Silvestre



Imagen: Licencia de Freepik
Gratis para uso personal o comercial con atribución.
https://www.freepik.es/vector-gratis/fondo-dia-mundial-libro_4056341.htm

Visto y leído en:

Blog: Mi ventana al mundo, de Sol Silvestre
https://solsilvestre.wordpress.com/2009/04/20/caperucita-y-el-lobo/


Fue la bruja lavandina,
de Sol Silvestre


“¡Es el colmo de los males!”,
se lo dice a su mamá
la pobre Caperucita
que no deja de llorar.
¿Y ahora cuando alguien quiera
llamarla cómo la hará?
¡Si ni ella sabe su nombre!
¿Cómo sabrán los demás?
“Yo soy para todo el mundo
Caperucita, nomás,
y saben que voy de rojo
pues rojo es todo el disfraz”.

La pobre madre no sabe
ya cómo consolar
a la niña acongojada
por un error garrafal:
la célebre caperuza
que nunca deja de usar
nadó con la lavandina,
la que ha sabido matar
el rojo intenso del traje
que en rosa se quedará...

“Ay, mamita, qué tristeza”.
La niña llorando está,
pues ha perdido en un tiempo
su traje y su identidad.


© Sol Silvestre

En: La manzana de Blancanieves y otros cuentos enrimados, de Sol Silvestre. Ilustraciones: Perica
Editorial: Pequeña Aldea, un sello de Gran Aldea Editores- GAE, 2011.




Ilustración: Perica

Visto y leído en:



Blog: Mi ventana al mundo, de Sol Silvestre
https://solsilvestre.wordpress.com/2014/03/09/fue-la-bruja-lavandina/
https://www.facebook.com/solsilvestre2013/posts/1536238679817540
Scribd - Libro cargado por msolsilvestre2014
https://es.scribd.com/document/368935149/La-manzana-de-Blancanieves-Sol-Silvestre
Vení que leemos en 3º -Antología- Puerto de Palos
http://www.novedades2020.com/primer-ciclo/veniqueleemos.php
http://www.novedades2020.com/libros/ciclo1/veniqueleemos3antologia/index.html


EL LOBO FEROZ,
de Olga Drennen


No somos caperucitas,
los tres chanchitos, jamás
y, ¿quién tiene miedo al lobo?
Lobo, lobo, ¿dónde estás?

Tiene dientes afilados
y ojos que miran sin ver,
pero los chicos no temen
si lo ven aparecer.

Anda solo por el bosque
tracatrás y tracatrás.
Y todos los que lo encuentran,
cantan: Lobo, ¿dónde estás?


© Olga Drennen

En: ¡Abajo los miedos! Texto: Olga Drennen. Ilustraciones: Ana Sanfelippo. Editorial: Quipu.



Ilustración: Ana Sanfelippo.

Visto y leído en:



Lectoaperitivos - Despierta tu apetito lector...
http://lectoaperitivos.com/poemas-a-juegos-y-juguetes/
http://lectoaperitivos.com/lectopocimas-de-bruja-contra-los-miedos/
Buendía Libros - librería online
https://www.buendialibros.com.ar/productos/abajo-los-miedos/
Editorial Quipu - Buenos Aires , Argentina
https://issuu.com/quipulibros/docs/cat_digital_quipu_2016_issuu/35
https://issuu.com/quipulibros/docs/interior-abajo_los_miedos_2ed_issuu/7


Caperucita feroz,
de Edgar Allan García


Caperucita estaba furiosa,
más que furiosa, feroz.
Por desgracia se cruzó
por su camino un lobito distraído,
uno que casi no tenía dientes ni voz.
Te voy a morder, gritó Caperucita,
y el lobo, ay, pobre lobo, se asustó.

Sólo la abuelita del cuento
podía salvarlo del mordiscón,
pero estaba tan contenta
conversando con el leñador
que nada vio o nada hizo
(le importaba un chorizo)
y el lobo, ay, pobre lobo, se fregó.


©Edgar Allan García

En: Palabrujas, Edgar Allan García / Eduardo Cornejo (Ilustrador) POESÍA Y JUEGOS DE PALABRAS - Colección: Alfaguara Infantil Serie Morada - Editorial Alfaguara Ecuador, 2002. Alfaguara México, 2008.



Ilustración: Eduardo Cornejo


Visto y leído en:

Lengua y Literatura. Cuaderno de trabajo. Sexto año - Programa Escuelas Lectoras, Área de Educación © Ministerio de Educación del Ecuador, © Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador. Ecuador. Quito, febrero de 2011
https://es.slideshare.net/Bernardyzulay/cuaderno-lengua-sextoano
https://teachersactup.files.wordpress.com/2011/08/garcia-e-palabrujas.pdf


Carta a Caperucita Roja,
de Elsa Bornemann

Niña del cuento, te pido ayuda,
no me abandones con esta duda:

¿Andabas tan encaperuzada,
que —a causa de eso— no veías nada?

¿Cómo es posible, Caperucita,
que confundieras a tu abuelita?

¿Tal vez tenía cara de loba?
¿Era taaan rara? (¿O tú eres boba?)


Elsa Bornemann

De: Disparatario: 55 versicuentos y 1 cuento de amor disparatado / Elsa Bornemann; ilustraciones de O' Kif, Buenos Aires, Alfaguara, 2000. ©Herederos de Elsa Bornemann c/o Guillermo Schavelzon Graham Agencia Literaria www.schavelzongraham.com




Ilustración: O'Kif (Alejandro O'Keeffe)

Visto y leído en:

Escuchar, leer y escribir poesía con niños, Cecilia Beuchat - Libros en Google Play
https://books.google.com.ar/books?id=G22BDwAAQBAJ
http://lectoaperitivos.com/la/poemas-con-humor/
http://www.novedades2020.com/libros/ciclo1/horadelengua1/index.html


CAPERUCITAS DE PASEO
Limeriks


CAPERUCITA

SI UN DIA SE APARECE DE VISITA
UNA NIÑA VESTIDA CON CAPITA,
CON GORRO COLOR ROJO,
MIRANDO DE REOJO,
TAL VEZ ESTÉS FRENTE A CAPERUCITA.


ANAMARÍA PONCE
En: Seguro que te crece la nariz (entre limeriks y disparates) de Anamaría Ponce. Aique Grupo Editor, 2014



UN DÍA, POR LA CALLE CARABOBO

UN DÍA, POR LA CALLE CARABOBO
SE PASEA UNA NENA CON UN GLOBO.
DE PRONTO DA UN TRASPIÉ
Y TODO EL MUNDO VE
QUE NO ES CAPERUCITA, SINO EL LOBO.


MARÍA ELENA WALSH
En: Zoo Loco / María Elena Walsh. Ilustración de Silvia Jacoboni (Perica). Editorial: Alfaguara (Biblioteca María Elena Walsh)
© Herederos de María Elena Walsh c/o Guillermo Schavelzon & Asociados, Agencia Literaria www.schavelzon.com


Visto y leído en:


Hora de Lengua 1 - Mi libro de Prácticas del lenguaje
Macmillan Publishers S.A.

https://issuu.com/macmillanar/docs/hora_de_lengua_1
Ilustración: Pablo Zamboni
http://zambonipablo.blogspot.com/

“La lectura abre las puertas del mundo que te atreves a imaginar"

"Argentina crece leyendo"


Selección y curaduría: Analía Alvado

Proyecto asociado a «Garabatos»

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